Portocolom
Castell de Santueri (S.XIII)
Iglesia de Portocolom
Portocolom, donde el desarrollo ha mantenido intacta su estampa de puerto de pescadores, todavía refleja en sus pintorescos rincones un entrañable sabor marinero. Su faro, construido en 1860, realza aún más si es posible la belleza de este gran puerto mediterráneo a 42 m. sobre el nivel del mar.
Portocolom
El espíritu marinero del lugar, su artesanía tradicional, su aferrarse a la tierra, sus danzas autóctonas, su propia gastronomía, son todavía las señas de identidad de un pueblo mediterráneo tan múltiple, inagotable y distinto como su propia vida.Testimonios prehistóricos, recónditas calas, pueblos entrañables y, sobre todo, su encantadora gente guardan en su interior la belleza del espíritu mallorquín.
Portocolom